Dardos de Agujas

Por Miguel Manzano
En Experimentos
2 de Diciembre de 2013
0 Comentarios
1349 Visitas

OBJETIVOS DEL EXPERIMENTO

Comprender como una aguja simple, al lanzarla no se clava, pero si lleva un lastre detrás sí, debido al rozamiento del mismo.

PALABRAS CLAVE

– Rozamiento

MATERIAL

– Aguja
– Hilo
– Bolsa de plástico

TIEMPO NECESARIO

Preparar: 7 Minutos
Realizar: 2 Minutos
Recoger: 2 Minutos

DESCRIPCIÓN Y DIBUJO DEL EXPERIMENTO

Cuando se lanza un objeto irregular, puede llegar a su destino de cualquier forma, pero si el lanzamiento es largo, como pudiera ser al tirar un objeto desde lo alto de una azotea, el objeto caerá, pero orientado de una determinada manera. La orientación depende de la morfología del mismo.

Una flecha es más estable cuando lleva unas plumas en la parte de atrás, ya que éstas ofrecen resistencia, y hace que la punta llegue en la orientación que salió. Si las flechas no llevaran estas plumas, lo que sucedería es que serían menos estables, debido a que el rozamiento del aire no actuaría de manera efectiva en la flecha, y cualquier efecto en el lanzamiento, haría que ésta cambiara su trayectoria, y llegara de cualquier forma.

Para mostrar el efecto bueno del rozamiento del aire necesitamos una aguja, y una diana. La diana será una bolsa de plástico, dentro meteremos alguna cosa para mantenerla abierta, e intentaremos lanzar una aguja. La consecuencia será clara, no se clavará. Ahora añadimos unos hilos en la parte de atrás de la aguja, y volveremos a tirar, esta vez la aguja si se clavará, ya que llega derecha a la diana, todo gracias al rozamiento de aire sobre los hilos. Normalmente se le suele tratar como el “malo” al rozamiento, pero esta vez es necesario para hacer diana. Los dardos de cerbatana funcionan así, una modalidad de estos, es coger una aguja de medicina, y añadirle tiras de lana, introducida en una pajita puede lanzarse con facilidad y eficacia.

dianaaguja

OBSERVACIONES

Puede servir de entretenimiento a falta de dardos, y para los niños son menos peligrosos, no es lo mismo lanzarse un dardo que lanzarse una aguja.

REFERENCIAS

Revista Hobby. Vol. 1. No 1, Octubre 2005, pág. 22.

AVISO

Esta web no se responsabiliza de la mala utilización de los experimentos.

Aportado por: Francisco Cánovas Picón

Share

Suscríbete a nuestro boletín mensual
Recibe cada mes los últimos artículos de Un cacho de ciencia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *